80 • Julio | Agosto 2026 • abasto.com • ENFOQUE DEL SABOR POR DOREEN COLONDRES lacocinanomuerde.com El ajo, alma de nuestras cocinas Lo que necesitas: • 1/2 taza de aceite de oliva extra virgen • 16 camarones medianos, limpios, desvenados y sin cola • 6-8 dientes de ajo, cortados en finas láminas • 1 guindilla seca, peperoncino, chile piquín o 1 chi- le de árbol entero • 1 cucharada de perejil fresco (o cilantro) • Sal al gusto • 2 cucharadas de vino blanco, vino de Jerez o brandy Lo que tienes que hacer: • A una sartén o cazuela de barro a temperatura me- diana añade los ajos, el chile entero y cocina hasta que los ajos se doren, por 3-4 minutos, moviéndo- los continuamente para que no se quemen. • Sube la temperatura un poco, agrega los camaro- nes, el vino, la sal y la pimienta y cocina por tres minutos, volteándolos una vez, hasta que se pon- gan rosados. • Si se calienta mucho, baja la intensidad del calor para que los ajos no se quemen. • Retira del calor, agrega el perejil (o cilantro) y sir- ve. Sirve sobre pan, tostones o arroz. ¡Buen provecho! Doreen es autora, chef, instructora de vinos, creadora de lacocinanomuerde.com y fundadora de vitishouse. com. Síguela en redes @doreencolondres. Camarones al Ajillo Si lo que buscas es un aceite de ajo, dale tiempo a baja tem- peratura: deja que sude, que se suavice. Si se dora ligera- mente, estará perfecto para mojar pan. Y con ese mismo aceite, puedes empezar casi cualquier receta, como esta: A unque nunca he visto una fiesta en su honor, hay un Día del Ajo que se celebra todos los años en el mes de abril. Probablemente, mi papá sí la organi- zaría sin pensarlo y la verdad es que se la merece. Porque el ajo no es solo un ingrediente: es tradición. Es el punto de partida de casi todo lo que cocinamos en casa. En nuestras cocinas latinas, el ajo vive en el sofrito, en el arroz, en las carnes, en los frijoles y hasta en los pescados y mariscos. Está en ese primer aroma que sale de la sartén y anuncia que algo bueno está por venir. Y si cruzamos el Atlántico, en España el ajo no es opcional... es ley. Pero más allá del romanticismo, hay algo importante que entender: el ajo empieza a trabajar antes de tocar el fuego. Entre remedios caseros y cápsulas milagrosas, el ajo ha sido protagonista hasta en el cuidado de las uñas y la sa- lud general, ya que se le atribuyen propiedades antimicro- bianas y antiinflamatorias. Volviendo a la cocina, cómpralo fresco. Búscalo firme, con la piel intacta. El ajo fresco no grita, susurra. Y se cuida: lejos de la humedad, en un lugar oscuro y ventilado. El refrigerador, aunque práctico, no siempre es su mejor amigo. El verdadero poder del ajo no está solo en lo que hace en el cuerpo, sino en lo que provoca en la mesa: sabor y recuerdos que se quedan. Así que, para celebrar al ajo, te invito a algo más simple: calienta una sartén, añade un poco de aceite de oliva y deja que el ajo haga lo suyo. El resto, casi siempre, se resuelve solo. Porque seamos honestos: una salsa o dip, un arroz, una sopa, un guiso, unos camarones o un buen mofongo, no sobreviven sin él. Si el ajo será parte de un sofrito, córtalo bien y cocínalo a fuego lento, dejando que libere su aroma sin quemarse.
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